Transforming higher education with youth.
Propuestas para que el arte y la cultura sean parte de la formación integral y eje de la transformación de la educación superior.
Desde nuestra experiencia como estudiantes y jóvenes vinculados a las instituciones de
educación superior, consideramos que el arte y la cultura no pueden seguir ocupando un
lugar marginal dentro de los proyectos universitarios. Frente a un contexto de desigualdades
persistentes, violencias y crisis de sentido, proponemos avanzar hacia una educación superior
que reconozca la educación cultural y artística como un eje estratégico para la formación
integral, la justicia social, la vida en comunidad y la construcción de una cultura de paz. Con esta
convicción, planteamos las siguientes propuestas:
•Colocar al arte y la cultura en el centro de la formación universitaria, integrándolas
de manera transversal en los planes de estudio y reconociéndolas como herramientas para el
pensamiento crítico, la equidad y la transformación social, más allá de su carácter optativo o
extracurricular.
•Fortalecer la cultura universitaria como espacio de participación, identidad y
comunidad, impulsando iniciativas culturales juveniles, garantizando espacios, recursos y
acompañamiento institucional, especialmente en contextos de mayor desigualdad territorial.
•Garantizar una participación juvenil significativa en la definición de políticas
culturales universitarias, transitando de mecanismos simbólicos a espacios reales de toma de
decisiones, en coherencia con el principio de que las perspectivas de las juventudes importan y
deben incidir en la gobernanza institucional.
•Impulsar trayectorias de inserción laboral digna para egresadas y egresados de
carreras artísticas y culturales, fortaleciendo la vinculación entre las IES y el sector cultural,
creativo y comunitario mediante prácticas profesionales, residencias, incubación de proyectos
culturales, esquemas de emprendimiento colectivo y reconocimiento académico del trabajo
cultural, con el fin de reducir la informalidad y la precarización laboral.
•Fortalecer el vínculo entre universidades, territorios y comunidades para ampliar
el acceso al arte y la cultura, desarrollando programas culturales con enfoque territorial,
especialmente en contextos rurales y de mayor desigualdad, que articulen saberes locales,
prácticas artísticas comunitarias y participación juvenil, contribuyendo a reducir brechas de
acceso cultural y a la reconstrucción del tejido social.
•Financiar investigaciones dirigidas por estudiantes que analicen cómo las juventudes
mexicanas interactúan con la cultura digital y el patrimonio. Aplicar la metodología Youth
as Researchers de la UNESCO para entender los nuevos consumos culturales y que la universidad
ajuste su oferta cultural a las realidades de las nuevas generaciones, evitando la obsolescencia
institucional.
Nosotras y nosotros, jóvenes de 12 entidades del país, agrupados en el Comité Consultivo
Juvenil - JUVESCO convocado por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones
de Educación Superior (ANUIES) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura (UNESCO), construimos un espacio de diálogo con el objetivo de aportar
nuestra visión acerca de la manera en que debe transformarse la educación superior
en México para que esta sea efectivamente un motor para la igualdad, la inclusión, la justicia, la
prosperidad, la paz y la sostenibilidad a la que tenemos derecho como juventudes.
Hoy las y los jóvenes del país constituimos el 24.7 por ciento de la población, en 2030 seremos
el 25.7 por ciento y en el 2050 nos convertiremos en la principal fuerza productiva del país. Por
este hecho, se nos dice que “somos el futuro” y que deberemos hacernos cargo de grandes
problemas hasta ahora no resueltos. También se nos invita a comprometernos más con causas,
políticas e instituciones que nos conciernen.
Pero si queremos un futuro mejor para todas y todos y que aumenten nuestros compromisos,
la educación y las instituciones de educación superior en que nos formamos deben
transformarse hacia un enfoque de participación real de las juventudes, de manera
que, desde ahora, en el presente, se nos reconozca como aliados y colaboradores capaces
de co diseñar, protagonizar y liderar los cambios que requieren las comunidades y regiones
que habitamos. Ya no es suficiente que se nos vea sólo como beneficiarios o participantes del
derecho a la educación.
Este documento expresa, con ocho temas y propuestas de acción, esta exigencia sobre la
educación y las instituciones de educación superior que queremos para nosotros y para
quienes accederán a este nivel educativo en los próximos años. Es también una invitación a las
juventudes del país a reunirse, discutir y sumarse y enriquecer estas reflexiones.
#NuestraVozEducaciónArteCultura.
Comments
Post a Comment